Pablo García​

Presidente de Honor

Nacido en 1934 en el seno de una familia socialista de SMRA, Pablo estaba abocado al compromiso con las ideas difundidas por Pablo Iglesias, de quien su padre José, minero, y su madre María Fernández Rozada, carbonera, militantes de la UGT y del PSOE.

Vagos son los recuerdos de Pablo sobre las vivencias experimentadas durante la Guerra Civil. Pero sí mantiene nítidos los relacionados con la huida al monte de su padre una vez finalizada la contienda, su detención en el domicilio familiar y el paso por penales diversos hasta que acabó falleciendo enfermo.

Permanecen asimismo claros, en su memoria, los duros años del primer franquismo, durante los cuales la matriarca María («socialista de raíz», como se definía a sí misma, y ejemplo de madre «gorkiana», en consideración del hijo), entre privaciones y temores, daba cobijo y apoyo en su domicilio a los del monte.

A finales de 1948 la familia García fijó su residencia en Pola de Laviana, permaneciendo largos años sin contacto con las organizaciones socialistas.

Fue en el año 1962, durante les huelgues de la minería, cuando tomó contacto con gente que estaba en el Partido Socialista y en la UGT».

Para entonces ya ejercía con dedicación y maestría la profesión de zapatero en el taller que tenía en el lugar de Barredos, a la vera norte de Pola de Laviana, establecimiento que no tardó en convertirse en centro neurálgico del socialismo de la zona: Pablo (o Paulino, como también se le conoce), en efecto, habilitó una pequeña trastienda para la lectura de la prensa clandestina, como almacén de pasquines y hasta como pequeña biblioteca en que la «joya» más peligrosa era el libro de Andrés Saborit Asturias y sus hombres, editado por la UGT en Toulouse en el año 1964. A no tardar, en la zapatería de Pablo, se acabó asimismo confeccionando, en parte, los periódicos Adelante y Avance, de orientación sindical y política respectivamente, y se constituyó el denominado «Grupo de Barredos», del que siendo aún muy jóvenes formaron parte muchos de los responsables del actual socialismo asturiano.

A finales de 1969, se incorpora como vicesecretario al Comité Provincial de la FSA-PSOE presidido por Joaquín López y encargado de reflotar el desconcertado socialismo regional.

Pero sus movimientos no se limitaron a Asturias, sino que se extendieron a otras zonas de España como Euskadi, Madrid y Andalucía, siendo uno de los principales artífices de la presencia en Asturias de los líderes socialistas Nicolás Redondo, Pablo Castellanos, Luis Yáñez, Alfonso Guerra, Felipe González, etcétera, que, desde finales de los años 60, acudían al Principado para participar en los cursos sobre el socialismo organizados por la FSA en la sierra de Peña Mayor (a la que precisamente se accede desde Barredos, a través del collado de la Faya de los Lobos) y a la concentraciones del puerto deTarna, en la line divisoria entre Asturias y León. Eran las mismas fechas en que viajaba a Francia para contactar personalmente con los dirigentes del socialismo exiliado, entre otros los asturianos José Barreiro y José Mara, que residían en el país vecino y con los que como Purificación Tomás y Rafael Fernández llegaban desde Mexico para participar en los diversos conclaves socialistas.

Implicado, al igual que la mayor parte del socialismo asturiano, en el movimiento renovador, que culminó en el congreso celebrado por el PSOE en Suresnes, cerca de París, en octubre de 1974, Pablo García (Donorino en la clandestinidad) formó parte de la CE de la UGT surgida del XII Congreso en el Exilio (agosto de 1973), ya con Nicolás Redondo como primer secretario. Después, entre otras cosas, sería alcalde Laviana (Asturias) tras las primeras elecciones municipales democráticas (1979-1983), concejal en el mandato 1987-1991 y senador designado por la comunidad autónoma del Principado de Asturias desde la II hasta la VI legislatura inclusive (1983-1999).

Además, es presidente de la Fundación José Barreiro —institución de la FSA-PSOE dedicada al estudio, documentación y difusión de la historia del socialismo— desde su constitución en 1985.

Pero la biografía de Pablo quedaría absolutamente incompleta si no aludiésemos a su bonhomía y capacidad para movilizar las personas de su entorno. A su iniciativa y al esfuerzo de muchos se debe, por ejemplo, la transformación de una cabaña de pastores, situada en las cimas de la sierra de Peña Mayor, en el Albergue José Mata, acondicionado magníficamente para la formación de los jóvenes. El mismo Pablo se encargó de historiar el proceso iniciado en 1972 y culminado en 1990, en su libro La Cabaña de Peña Mayor, 1972. Albergue José Mata, 1990, editado en Oviedo en el año 1991.

El 14 de abril de 2000, día de la República, la as de Laviana homenajeó a Pablo García Fernández, considerado ya a esas alturas como uno de sus más destacados militantes. Ese mismo día Pablo, republicano de corazón, pero identificado con la carta magna monárquica de 1978 a la que califica, sin ambages, como «nuestra Constitución», recibió el título que probablemente le causó mayor satisfacción: el de presidente de honor de la mencionada agrupación. Pero la vida de este socialista ejemplar aún le deparó un nuevo reconocimiento especialmente grato y no menos emotivo, pues el XXXI Congreso de la FSA-PSOE, celebrado en Gijón del 28 al 30 de septiembre de 2012, lo elegía presidente de la más que centenaria Federación Socialista Asturiana cargo en el que continua en la actualidad.

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